Después de estas acciones de fundación de la organización y las acciones de trabajo con la población joven, en especial con las mujeres jóvenes, la organización a partir del año 2013 el auge de su accionar empezó en declive, situación que tomo más fuerza a raíz de las ocupaciones personales, académicas, laborales, etc., en cada uno de sus fundadores a medida que pasaba iban a sumiendo; este panorama fue haciendo más difícil los encuentros entre ellos, al punto que se dejó de hablar de la organización dentro del equipo.
Tras más de un año de inactividad una de las fundadoras, Heydiz Mena, se dio la tarea de reactivar a la organización, en esta tarea, logró que una ONG feminista de Bogotá, llamada Fondo Lunaria, apoyara una iniciativa pequeña, esto implico buscar nuevos integrantes con los cuales la organización pudiera echar andar los nuevos retos.


